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NOTICIAS UNIDAD INFANTIL – DICIEMBRE 12

Los esperamos el próximo miércoles 17 de diciembre para compartir momento especial en familia en nuestro FESTIVAL DE NAVIDAD. Un encuentro organizado por familias, niños y maestros del preescolar. Las familias de Casitas 1, 2 y 3 también tendrán una mañana navideña cargada de amor. Será una mañana inolvidable llena de sorpresas y magia. No se lo pierdan! 

 

Co-crear para crecer: un viaje entre generaciones 

En el preescolar Las Casitas y el grado séptimo del colegio ha comenzado a florecer un proyecto colaborativo que refleja de manera especial nuestra mirada de infancia y aprendizaje inspirada en el enfoque reggio emilia, el cual está en diálogo permanente con nuestra propuesta para la primera infancia. La Maestra Renata, de K4A nos cuenta con emoción cómo todo surgió cuando su compañera, la docente Armandita de grado séptimo, desde su trabajo literario con La Odisea, imaginó que las narrativas creadas por los mayores podían dialogar con el proyecto del “barco de los niños” de K4. Esta intuición abrió la puerta a un hermoso encuentro entre edades. 

A partir de allí, la documentación del proyecto —convertida en un blog vivo bajo la idea de Co-habitar y Co-crear— ha empezado a integrar nuevas voces y lenguajes. Durante estas semanas, los estudiantes de séptimo están participando como atelieristas, acompañando a los más pequeños en experiencias creativas que fortalecen la escucha, la imaginación y el sentido de pertenencia. 

 

Este proyecto celebra lo que somos como comunidad: una escuela que crece desde los vínculos, que se transforma con las ideas que emergen del encuentro y que reconoce la potencia del aprendizaje colectivo.

“Cuando el relato se vuelve puente: un encuentro entre grandes y pequeños” Invitarlos a una oportunidad o escenario real para desarrollar competencias y habilidades fue el propósito central de esta experiencia, tanto para los estudiantes de séptimo como para los niños de K4A. 

 

En un primer momento, mi intención fue retar a mis estudiantes de 7º a diseñar una propuesta de desempeño dirigida a los más pequeños. Esto implicó que ellos debieran comprender profundamente las etapas de formación del arquetipo del héroe a partir de Ulises, contextualizar el relato de manera sencilla y concreta, y explicar con claridad las reglas de un juego que fuera accesible, práctico y significativo para niños entre cuatro y cinco años. 

El encuentro con K4A les exigió a mis estudiantes simplificar un relato complejo sin perder su esencia simbólica y literaria, activar su creatividad para reinterpretar los retos del héroe, y construir condiciones donde los niños pudieran imaginar, decidir, personificar y jugar dentro del mundo narrativo de La Odisea. 
A la vez, esta experiencia debía asegurar el cuidado, la contención emocional y el proceso natural de los niños mas pequeños, integrando etapas que promovieran en ellos concentración, secuenciación, memoria, contextualización y relaciones respetuosas con compañeros mayores. 

Este proyecto se convirtió así en un espacio donde ambos grupos crecieron a través del encuentro: los grandes al guiar, narrar y adaptar; los pequeños al imaginar, participar y confiar. 
La literatura se transformó en puente, y el juego, en un lenguaje común. 

 

“Los niños aprenden en relación. Cuando un niño acompaña a otro, ambos se transforman: el que guía profundiza su comprensión y el que es guiado expande sus posibilidades.” 
— Inspirado en la filosofía de Loris Malaguzzi 

El verdadero sentido de la navidad: una invitación a renacer y crecer como familia 

La llegada de la Navidad siempre trae consigo un aire especial: luces que se encienden, aromas que despiertan recuerdos, melodías que nos envuelven con ternura. Pero más allá de la emoción propia de la temporada, estas fechas nos ofrecen una oportunidad profunda: renacer. Renacer implica pausar, mirar hacia adentro y permitir que lo viejo —lo que ya no queremos sostener, lo que nos pesa, lo que no aporta paz— pueda soltarse suavemente para dar paso a lo que sí deseamos cultivar: calma, gratitud, conexión y amor. 

Para quienes acompañan a niños en la primera infancia, esta época ofrece una reflexión particularmente valiosa. La Navidad nos invita a ver la vida a través de sus ojos, esos que aún se maravillan con un pequeño detalle, una historia contada en voz baja o un abrazo inesperado. Los niños no necesitan grandes regalos ni experiencias sofisticadas para vivir la magia; necesitan tiempo, presencia y adultos que les permitan ser niños, sin prisas, sin expectativas desbordadas y sin la sobreestimulación que a veces trae lo comercial. 

En medio de las vacaciones, los ritmos familiares suelen cambiar, y es normal que las rutinas se flexibilicen; sin embargo, vale la pena recordar que los niños se sienten más seguros y en calma cuando conservan hábitos predecibles: horarios de descanso, momentos de juego libre, espacios para colaborar en pequeñas tareas del hogar y oportunidades para participar en lo cotidiano. Incluir pequeñas responsabilidades —como regar una planta, ayudar a poner la mesa, guardar juguetes— les hace sentir parte de la familia y fortalece su autonomía. 

 

 

Experiencias significativas para vivir la magia sin pantallas 

La Navidad también puede ser un maravilloso escenario para reconectarnos con lo esencial. Aquí algunas ideas sencillas, amorosas y memorables para compartir en familia: 

  • Crear juntos una tradición: preparar una receta especial, encender una vela al final del día para agradecer, leer un cuento navideño antes de dormir. 
  • Explorar la naturaleza: caminar por el vecindario para observar luces y decoraciones, visitar un parque, recolectar hojas, palitos o piedras para crear manualidades. 
  • Armar rincones de calma: un espacio en casa con cojines, ejercicios o rituales para llamar la calma, cuentos y música suave para disfrutar momentos tranquilos. 
  • Preparar regalos hechos a mano: tarjetas, dibujos, adornos simples… el valor está en el gesto, no en el costo. 
  • Desconectarse para conectar: establecer un “momento sin pantallas” diario para jugar, conversar o simplemente estar juntos. 
  • Crear un frasco de gratitud familiar: cada miembro puede dejar pequeñas notas contando algo que agradece durante el día. 
  • Visitar a un ser querido o apoyar una causa solidaria: gestos así enseñan a los niños la grandeza de compartir, agradecer y la importancia de pensar en otros. 

Más allá de las luces y los regalos 

La Navidad no es una carrera, no es una competencia de compras ni una agenda llena de compromisos. Es, sobre todo, una invitación a volver a lo sencillo, a mirar lo verdaderamente importante: la familia, el tiempo compartido, la ternura de los pequeños momentos y la posibilidad de acompañar el crecimiento de nuestros niños desde la presencia consciente. 

Ojalá esta temporada nos permita renacer como familias: más conectadas, más tranquilas, más agradecidas. Que cada experiencia compartida deje huellas cálidas en el corazón de sus hijos y que este tiempo se convierta en una colección de recuerdos que, con los años, seguirán iluminando sus vidas. 

¡Feliz Navidad! Que su hogar se llene de amor, calma y gratitud.  

Fecha para el regreso de vacaciones: 14 de Enero de 2026 

 

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